Destacado
Perspectivas del empleo en Sonora

Con el objetivo de ofrecer una panorámica general de las condiciones de empleo en Sonora y realizar un diagnóstico de los principales indicadores de ocupación y empleo en los estados fronterizos del norte de México, se llevó a cabo el primer Foro “Situación actual y perspectivas del empleo en Sonora. Un acercamiento a la problemática” en El Colegio de Sonora.
En el evento la doctora Gabriela Grijalva Monteverde, rectora de El COLSON, participó con la ponencia “Condiciones Generales del Empleo en la Frontera Norte 2005-2009”, donde presentó un estudio comparativo entre los seis estados fronterizos que incluye tanto a mujeres como a varones. Por su parte, el doctor Luis Huesca del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, expuso sobre el caso regional con
el trabajo “Diagnóstico reciente del empleo para Sonora”.
En la reunión, el Diputado local Vicente Solís Granados, Presidente de la Comisión del Trabajo del Congreso del Estado, expresó la necesidad de difundir el tema del empleo dentro de la mesa de debate de la agenda pública. En el encuentro, los participantes acordaron formar una red de investigadores que promuevan estudios sobre el empleo y llevar a cabo un anteproyecto de Ley de Competitividad y Empleo.
El foro al que convocaron las comisiones de Asuntos del Trabajo y de Desarrollo y Turismo del Congreso del Estado, junto con El Colegio de Sonora, se desarrolló el pasado viernes 26 de febrero.
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El COLSON presente en el Simposio de Historia
Cómo se organizó la construcción de un verdadero ejército en Norteamérica y qué estaba pasando en Sonora en aspectos militares, fue lo que expuso la doctora María del Valle Borrero Silva, profesora-investigadora del Centro de Estudios Históricos de Región y Frontera
(CEHRF) de El Colegio de Sonora en su ponencia “El ejército novohispano, 1808-1810” presentada en la última mesa XXXV Simposio de Antropología e Historia, que se celebró del 23
al 26 de febrero y en el cual participaron investigadores y egresados de
la institución.
“Agraristas y defensas sociales en el suroeste de Hidalgo, 1923-1929”, es el
título de la ponencia presentada por la doctora Esther Padilla Calderón, profesora-investigadora del
CEHRF, quien narró el conflicto agrarista en su estado natal, a partir de la rebelión delahuertista.
Por su parte, el doctor José Marcos Medina Bustos, profesor-investigador
también integrante del CEHRF, expuso “Secuelas insurgentes en la provincia de Sonora: el proceso seguido a
fray Ignacio Villalobos, 1815-1819”. Otro participante de la
institución fue el doctor Armando Haro Encinas, quien
presentó el libro Conflicto y armonía. Etnias y poder civil, militar y religioso en Sonora de Raquel Padilla Ramos (Compiladora).
“Lo que espera la Revolución de la mujer”. Participación pública femenina en Sonora durante el Cardenismo (1934-1940)” fue el tema presentado por la doctora Mercedes Zúñiga Elizalde, profesora-investigadora del Centro de Estudios del Desarrollo, en co-autoría con las maestras Elizabeth Cejudo Ramos y Leyla Acedo Ung, egresadas de EL COLSON.
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FIL Minería: parada en el viaje de los libros
Un libro, como un viaje, se comienza con inquietud y se termina con melancolía
José Vasconcelos
La edición XXXI de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, recibió a más de 130 mil visitantes, quienes disfrutaron de un programa cultural que ofreció mil 90 actividades, entre ellas, 550 presentaciones de libros y revistas, 302 conferencias y mesas redondas, 116 lecturas, 50 talleres infantiles y 24 proyecciones de cine.
Este año, la feria del libro más antigua del país, organizada por la UNAM,
y que se llevó a cabo del 17 al 28 de febrero, contó con la participación de 4 mil 500 ponentes entre escritores, académicos, investigadores y comunicadores. Asimismo, exhibió la oferta bibliográfica de alrededor de 750 sellos editoriales. Como en años anteriores, El Colegio de Sonora, participó con un espacio de exhibición y venta de sus publicaciones.
Durante la Feria, y teniendo como marco la majestuosa biblioteca del Palacio de Minería, se realizó la Octava Asamblea General de la Red Nacional Altexto (RNA). Para dar inicio a los trabajos, el maestro Fernando Macotela, director de la FIL, acompañado por su equipo de colaboradores, ofreció un mensaje de bienvenida a los integrantes de la RNA y destacó la importancia de la producción editorial de las IES. A continuación, se desahogó la agenda de trabajo de la sesión
que fue presidida por la Coordinadora nacional, maestra Hilda Hernández del ITESO, la secretaria general, maestra Sayri Karp de la U de G e integrantes de la Mesa Directiva en la que participa El COLSON a través de la licenciada Inés Martínez de Castro, Coordinadora de la Comisión de Catálogo.
Como punto central, se presentó el Plan de trabajo 2010, que incluye la propuesta de migrar de la página web actual a una plataforma autoadministrable de construcción colaborativa y responsabilidad compartida. Además,
se incluyeron los planes específicos de las comisiones, resultado de la una reunión de trabajo
previa. Después de discutidos los puntos de este Plan, y de tomar el acuerdo de fortalecer las redes regionales, el documento fue aprobado por unanimidad.
Como parte de la agenda, se ofreció el taller “Requisitos institucionales y legales para publicaciones”, a cargo de la maestra Sofía de la Mora de la
UAM y miembro de la Red Altexto Metropolitana, la licenciada Sara Pérez Salazar, jefa de Propiedad Intelectual y el licenciado Luis Maya, jefe de Procesos Técnicos de la Biblioteca
ambos de la UAM. El taller se realizó en la Casa de la Primera Imprenta de América. En ese mismo espacio, el martes 23, se presentó la plataforma de libros electrónicos e-libro y la charla “Cómo obtener mejores resultados en FIL Guadalajara” ; posteriormente se realizaron trabajos de comisiones.
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Académico de Nueva Jersey impartió seminario en El Colegio
Con el objetivo de sostener un intercambio de ideas con los asistentes, discutir los temas de investigación de los estudiantes y áreas de interés de los invitados en general (especialistas en historia), se llevó a cabo
en la Sala Lian Karp de El Colegio de Sonora, un seminario impartido por el doctor Mark Wasserman.
Teniendo como marco el XXXV Simposio de Historia y Antropología, el investigador de la Universidad Estatal de Nueva Jersey, reflexionó acerca del papel de la historia como disciplina, y habló de la importancia de la historia regional.
En el evento, estudiantes de maestría y doctorado de El COLSON, expresaron sus inquietudes acerca de sus temas de investigación al especialista en historia del México moderno y
de la revolución mexicana, quien dio algunos puntos de vista al respecto.
Mark Wasserman es doctor en Filosofía (PH. D.) por la
Universidad de Chicago. Entre sus publicaciones recientes se encuentra “Latin America and Its People,” (2008) y actualmente, está trabajando el proyecto “Pesos and Politics: Business, Elites, Foreigners, and Government in Mexico, 1848-1940”.
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FUERA
DE RUTa
La eterna juventud
Zulema Trejo Contreras*
En las últimas décadas del siglo XVIII, los habitantes de las aldeas cercanas a París así como los parisinos que vivían a las afueras de la ciudad solían quejarse cada invierno de que dos jóvenes, corriendo a toda velocidad en sus trineos, habían estado muchas veces a punto de atropellarlos a ellos y sus animales; obviamente las autoridades no hacían caso de las quejas porque las jovencitas que paseaban a toda velocidad en un trineo por las afueras de Versalles y París eran la reina María Antonieta y alguna de sus damas de compañía.
Las quejas de los franceses del XVIII debido a la velocidad de los vehículos que cruzaban por los caminos y campos no se restringía a los pobladores de los alrededores de París o Versalles, también alcanzaba a los campesinos que habitaban cerca de los pabellones de caza de la nobleza. En este caso, la gente solía quejarse de la velocidad a la que pasaban galopando los grupos de cazadores, quienes atropellaban lo que encontraban a su paso y destrozaban los sembradíos que solían atravesar para perseguir a sus presas.
Naturalmente, estas quejas tampoco obtenían resultados puesto que el líder de esas cacerías era el hermano menor del rey Luis XVI.
Traigo a colación estas anécdotas históricas porque al parecer juventud y velocidad han formado un binomio inseparable por lo menos desde hace dos siglos. Las quejas de los franceses por la velocidad con que la reina María Antonieta y su cuñado el duque de Anjou conducían sus vehículos, se efectuaron cuando estos personajes contaban entre 19 y 17 años de edad respectivamente, es decir, tenían la misma edad que nuestros actuales adolescentes para quienes parece ser motivo de orgullo rebasar con creces los límites de velocidad permitidos para conducir.
Sin embargo, parece ser que manejar al doble o al triple de la velocidad permitida ya no satisface a nuestros jóvenes. Hace algunas semanas fui testigo involuntario de una conversación entre dos jovencitos, uno de ellos relataba a otro como había ocasionado un triple choque mientras pasaba su mano por las evidentes marcas que el choque había causado en su auto. Me sorprendió mucho que en el transcurso de la conversación aparecieran frases como “bien padre”, “se oyó bien fuerte”, “se sintió bien padre”, “no’más le hablé a mi apá”; lo más sorprendente fue que la conversación finalizara con un chocar de manos y un “¡qué padre!” por parte de ambos interlocutores.
Me pregunto cuándo provocar o sufrir un accidente se convirtió en una especie de triunfo… ¿es acaso el nuevo rito de iniciación por el que deben pasar nuestros jóvenes para acceder a la adultez? Si no es así, ¿por qué seguimos siendo cómplices de estos adolescentes irresponsables y les permitimos seguir utilizando nuestras calles como pistas de carreras, poniendo en riesgo nuestras vidas? Antes que llorar por la pérdida de un hijo, antes de encabezar marchas pidiendo justicia… ¿no sería mejor hacernos cargo de la parte de responsabilidad que nos corresponde, y evitar que se produzcan estos accidentes que muchas veces nos cuestan dolor y lágrimas?
*Profesora-investigadora del Centro de Estudios Históricos de Región y Frontera de El Colegio de Sonora. Correo electrónico: ztrejo@colson.edu.mx
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OBSERVATORIOS URBANOS
¿Cuál pobreza?
Ignacio Delgado*
Desde la promulgación de la Ley General de Desarrollo Social (LGDS) en 2004 y la creación del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) en 2005, inició de manera oficial y sistemática la medición de la pobreza en México.
Se adoptó el concepto de pobreza por ingresos y se estableció la línea de pobreza en base al cálculo de la canasta básica propuesta por INEGI-CEPAL. Se definieron tres categorías de pobreza: alimentaria, de capacidades y patrimonial. La pobreza alimentaria, también denominada pobreza extrema, corresponde a la insuficiencia de recursos para costearse una canasta básica de alimentación.
La pobreza de capacidades es aquella en la cual no se tienen los recursos necesarios para realizar los gastos que derivan de la educación y la salud. Y la falta de recursos para el pago de transporte, vestido y calzado, vivienda, servicios se denomina pobreza patrimonial. De esta manera, CONEVAL ha calculado estas tres categorías de pobreza para los años entre 1992 y 2008.
Sin embargo, se ha sostenido que la pobreza no es una condición que atañe únicamente a situación económica, sino que es un fenómeno multidimensional. Una visión más amplia y compleja de la pobreza, lleva a considerar dentro de sus dimensiones el incumplimiento de los derechos sociales y las pocas oportunidades que ofrece el sistema económico-político-social mexicano para desarrollarse como persona integral.
Ante esto, en diciembre de 2009 se presenta por parte de la CONEVAL la nueva metodología para medir la pobreza de manera multidimensional. Esta nueva metodología incluye aparte de la pobreza por ingresos, la carencia de derechos sociales como el rezago educativo, la cohesión social, acceso a los servicios de salud, la seguridad social, la alimentación, así como la calidad, espacio y servicios básicos para la vivienda. Bajo este esquema, una persona está en pobreza multidimensional cuando presenta al menos una carencia social y no tiene un ingreso suficiente para satisfacer sus necesidades. La pobreza extrema como la carencia de tres o más derechos sociales y cuyos ingresos no alcancen para adquirir una canasta alimentaria.
Esta metodología replantea nuevos y viejos retos en materia de política social, dado que ahora es requisito para una política de combate a la pobreza considerar las dimensiones correspondientes a los derechos sociales. Los principales replanteamientos se centrarán en estrategias de focalización y universalización de algunos aspectos del desarrollo social, como son el acceso a los sistemas de salud, seguridad social y educación, programas de mejoramiento de la vivienda, la alimentación y la capacitación para el trabajo, así como una interrelación más estrecha entre la política económica y la política social, con la finalidad de de reducir la brecha de desigualdades sociales en el país.
Pese al avance que puede significar esta nueva conceptualización de la pobreza en términos de política social, presenta notables limitaciones, en especial a lo referente a la medición de la pobreza. Por ejemplo, en 2008 según cifras de CONEVAL la pobreza por ingreso fue de un poco mas de 50.5 millones de mexicanos, pero bajo esta nueva metodología la cifra para ese mismo año fue de 47.2 millones; cifras que difieren significativamente y que impactan en la definición de beneficiarios y cobertura de los programas sociales.
Aunado a esta metodología, nacen dos nuevas categorías vinculadas a la pobreza: vulnerables por carencias sociales y vulnerables por ingreso. Lo que representa un nuevo espectro de acción de la política social especialmente en lo que se refiere a derechos sociales. Estos planteamientos invitan a reflexionar en torno a la pobreza en México y el papel de los agentes sociales (Estado, instituciones, sociedad civil y ciudadanía en general).
*Asistente de investigación del Centro de Estudios en Salud y Sociedad de El Colegio de Sonora.
Correo electrónico: idelgado@colson.edu.mx
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DOCUMENTOS
Agraristas y defensas sociales en el suroeste de Hidalgo, 1923-1929*
Esther Padilla Calderón**
I. Introducción
La rebelión delahuertista (1923-1924) tuvo como detonante central el proceso de sucesión presidencial, durante el cual se produjo una ruptura abierta entre el presidente Álvaro Obregón y el secretario de Hacienda Adolfo de la Huerta, cuando el primero optó por conferir la candidatura oficial a Plutarco Elías Calles, secretario de Gobernación.
Al desencadenarse este conflicto los habitantes de los municipios del suroeste del estado de Hidalgo no compartían la misma adhesión política: pobladores y autoridades municipales de Tetepango, Tezontepec de Aldama y Ajacuba, apoyaban a Plutarco E. Calles, en tanto que el cabildo del municipio de Tlaxcoapan se sumó a las acciones del general Marcial Cavazos, quien había sido nombrado Jefe de Operaciones Militares de la rebelión en el estado. Ver mapa 1.
En este contexto que fue parte del proceso constituyente de un nuevo régimen político y de un nuevo orden social en México, las milicias rurales, organizadas bajo las alas de los partidos Nacional Agrarista y Laborista Mexicano, desempeñaron en casos específicos un papel no desdeñable en la lucha contra los insurrectos: los partidarios de estas organizaciones constituyeron bases sociales de apoyo al gobierno durante la rebelión, produciéndose entonces una movilización significativa de agraristas en ámbitos rurales.
II. Agraristas en el suroeste de Hidalgo
El historiador Hans Werner Tobler ha señalado que en términos generales es difícil “precisar la importancia que tuvieron los agraristas levantados y armados” en el éxito militar del gobierno contra los sublevados durante la rebelión delahuertista. no obstante, respecto de la región que nos ocupa –el suroeste del estado de Hidalgo–, un ámbito más acotado, podemos decir que los agraristas armados constituyeron una fuerza social significativa en el enfrentamiento gubernamental contra el delahuertismo debido a su capacidad de amenazar e intimidar tanto a las autoridades político-administrativas de la facción opuesta como a la población en general, capacidad que se fortaleció debido a la dispersión de las tropas rebeldes en el estado, es decir, debido a debilidades del movimiento opositor.
Los agraristas de la zona suroeste de Hidalgo habían sido beneficiados por el proceso de reforma agraria, y como ocurría en otras zonas de nuestro país, “estaban organizados en milicias campesinas por los caciques locales”. Estos destacamentos recibían los nombres de “guardias rurales” o “defensas sociales”. Cabe señalar que en la región y periodo estudiados estos términos se usaban indistintamente, sin embargo, aquí sólo usaremos el apelativo “defensas sociales” por ser éste el de uso más frecuente tanto en los documentos escritos consultados como en los testimonios orales recopilados.
A nivel estatal, se reconoce al gobernador Jesús F. Azuara la organización de las defensas sociales del estado de Hidalgo, y para el caso de la región suroeste hemos identificado como líder principal de la movilización a favor del gobierno a Matías Rodríguez Melgarejo, y como dirigentes secundarios a Juan Cruz para la subregión Tetepango-Ajacuba y a Arcadio Cornejo para el área de Tula-Tezontepec. Rodríguez, Cruz y Cornejo comandaban las defensas sociales del suroeste de Hidalgo al tiempo que ocupaban alguna curul en las cámaras.
Documento completo»
*Ponencia presentada en el XXXV Simposio de Historia y Antropología, edición internacional “Independencias y revoluciones en las regiones de México y América Latina”, en Hermosillo, Sonora, del 23 al 26 de febrero de 2010.
**Profesora-investigadora del Centro de Estudios Históricos de Región y Frontera de El Colegio de Sonora. Correo electrónico: epadilla@colson.edu.mx
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