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Boletín de El Colson Jueves 02 de septiembre de 2010, año 9, número 360  
 

Destacado

Aprueba Junta de Gobierno anteproyecto POA 2011

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La Junta de Gobierno de El Colegio de Sonora (COLSON) aprobó por unanimidad los anteproyectos del Programa Operativo Anual (POA), que enmarca las funciones sustantivas de El Colegio que son  investigación, docencia de calidad y  divulgación del conocimiento; así como del presupuesto 2011, presentados por la rectora de la institución, doctora Gabriela Grijalva Monteverde, durante la segunda reunión ordinaria del máximo órgano de gobierno.

En esta segunda reunión de la Junta de Gobierno de EL COLSON, se realizó el pasado viernes 27 de agosto   se dieron a conocer asuntos importantes, además de los mencionados anteriormente, como  el informe programático 2010,  también aprobado.

Los miembros de la Junta que acudieron para estar presentes en esta importante sesión son: el doctor Mauro Valencia Juillerat, investigador titular de la División de Nutrición del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A.C. (CIAD); el doctor Miguel Ángel Vázquez Ruiz, profesor investigador del Departamento de Economía de la Universidad de Sonora; el doctor Tonatiuh Guillén López, presidente de El Colegio de la Frontera Norte.

También el licenciado Rolando Cordera Campos, profesor de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); la doctora Catalina Denman Champion, profesora-investigadora del Centro de Estudios en Salud y Sociedad de EL COLSON y la doctora Gabriela Grijalva Monteverde, rectora y presidenta de la Junta de Gobierno de El Colegio de Sonora.

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 Se capacita EL COLSON en información pública

Con el objetivo de propiciar espacios de reflexión en torno al papel de los Organismos Públicos Autónomos de México en el proceso de generación, interpretación, acceso y control de la información pública, se realizó el quinto congreso de Organismos Públicos Autónomos de México (OPAM), en la ciudad de Aguascalientes, Aguascalientes, los días 5 y 6 de agosto.

El congreso tuvo como tema central “Autonomía e información pública”,  y los asistentes fueron los funcionarios encargados de gestionar, autorizar y/o ejercer los recursos financieros, y de fiscalizar, rendir cuentas, transparentar o evaluar el desempeño en los organismos que gozan o deberán gozar de autonomía presupuestal y de gestión; así como los encargados de generar, interpretar, dar acceso y controlar la información pública de los OPAM.

Por El Colegio de Sonora, asistió el contador público Armando Valenzuela Ojeda, contralor general de esta institución, quien explicó que la dinámica de trabajo se desarrolló a través de conferencias, paneles y mesas de discusión referentes a la rendición de cuentas, experiencias exitosas de otros OPAM, acceso a la información pública y experiencias de organismos autónomos a nivel internacional.

Las instituciones convocantes fueron el Instituto de Transparencia del Estado de Aguascalientes; la Asamblea Legislativa del distrito Federal; Comisión de Defensa de los Derechos Humanos del Estado de Guerrero; el Instituto Electoral del Distrito Federal, entre otros.

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100 años de lucha territorial del pueblo yaqui

“El pueblo yaqui y sus cien años recientes de la lucha por la defensa territorial”, fue el tema de la conferencia impartida por la licenciada María Macrina Restor Rodríguez en la Sociedad Sonorense de Historia el pasado 24 de agosto.

Con el objetivo de reunir información sobre la historia contemporánea de los yaquis, ante la carencia de datos para apoyar a nuevas investigaciones así como conocer la influencia de las instituciones y sus programas en el proceso de división interna entre los yaquis de Sonora, para el periodo de 1970 a 1994, este trabajo “busca dar una panorámica del proceso de defensa del territorio y autonomía que los yaquis como pueblo indígena han establecido en su relación con el Estado”,  explicó Restor Rodríguez.

La también encargada de la Unidad de Información de Pueblos Indios del Noroeste de México de El Colegio de Sonora, esbozó los conflictos internos en la etnia yaqui que se dieron al inicio de la revolución, donde había yaquis rebeldes y yaquis “mansos”, así como también los conflictos por territorio con el gobierno. Todos buscaban el respeto de su autonomía, la desocupación de sus tierras, y para ello incluso llegaron a insertarse en ciertos grupos políticos dentro del movimiento revolucionario.

Dijo que el período de 1920 a 1928, gobernado por los presidentes sonorenses Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles, el desarrollo capitalista industrial no mostró interés en las necesidades del grupo indígena, por lo que esta omisión sí provocó en 1927 un nuevo movimiento armado, conocido como la última rebelión yaqui, encabezado por Ignacio Mori y Luis Espinoza, quienes al tener conocimiento de los planes de crecimiento y desarrollo para Ciudad Obregón, buscaron defender los intereses yaquis y hacer llegar beneficios económicos a sus pueblos.

Restor Rodríguez mencionó que a finales de los años treinta, bajo la presidencia de Lázaro Cárdenas, por vez primera en Sonora, y en especial con los yaquis, se da una nueva relación, misma que se manifestó con el inicio del proceso de pacificación y la negociación de sus reivindicaciones de respeto a su territorio y autonomía.

“Los noventa significaron una nueva lucha donde las autoridades consagradas exigían ante los organismos estatales y federales su reconocimiento como los únicos interlocutores con atribuciones para negociar y decidir los intereses del pueblo yaqui” afirmó la antropóloga.

Por último, explicó a los asistentes que en estos momentos los yaquis le demandan al presidente Felipe Calderón derogue el Decreto del 1997, el cual consistió en la expropiación de 40 mil hectáreas de su territorio, así como también la transferencia del Distrito de Riego 018, que ellos debieran administrar.

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Caborca, la nueva frontera de Sonora

“Economía del conocimiento y desarrollo regional. El caso de Caborca, Sonora” es el tema que presentó el doctor Álvaro Bracamonte Sierra, de El Colegio de Sonora, durante el foro regional “Caborca, la nueva frontera de Sonora”, celebrado en esa ciudad el 24 de agosto.

Con el objetivo de analizar el impacto en el desarrollo económico, industrial, turístico y cultural de la nueva garita de Caborca, misma que entrará en funciones a fines de 2010, el profesor-investigador del Centro de Estudios de América del Norte, expuso en el evento que fue encabezado por el alcalde de la ahora ciudad fronteriza, donde realizó un análisis del impacto económico de este suceso a nivel regional.

El foro se llevó a cabo en el salón de eventos del motel El Camino, y contó con la participación de académicos y funcionarios del gobierno estatal y de la administración de aduanas.

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FUERA DE RUTa

Turismo rupestre

FotoInés Martínez de Castro Navarrete*
Pregunto desde la orilla: ¿vale la pena….? y me contesta la voz entusiasmada… sí, sí. Bajo lentamente a través de lo oscuro y es como entrar en el útero de la madre. Desde el fondo la voz familiar me indica: “con cuidado, un paso a la vez”. Los travesaños de la escalera vertical son palos rústicamente tallados, están húmedos, resbaladizos, hay que asirse con fuerza para no caer. El pozo parece interminable, diez metros hasta el fondo, la oscuridad es total, mi pie toca un peldaño quebrado, me asusta; al llegar la mano que me ayuda y un susurro “tienes que acostumbrarte a la oscuridad”.

Ya en la plataforma, mis pupilas se adaptan lentamente y, de pronto, aparece ante mis ojos la maravilla: el haz de luz desde la linterna natural de la bóveda ilumina la sustancia turquesa, translúcida, y todo es azul, el fondo, las paredes pétreas de la caverna, mi piel, las estalactitas, algún pez que nada al descuido, las raíces de sauce que cuelgan hasta tocar eso que no parece agua sino algo mucho más sutil, el asombro me deja sin aliento y al borde de las lágrimas… rompe el silencio la caída de una gota multiplicada por el eco, entonces me mueve el impulso de sumergirme en el turquesa, de fundirme con esa extraña atmósfera, pero no hay forma de salir del aguaespejo, los bordes son verticales, inaccesibles. Nos llegan las voces de los otros, la magia se esfuma y salimos del cenote Bolom- Chojol (nueve hoyos de ratón).

Sin lugar a dudas y aunque suene a lugar común, México es un país rico y diverso, lo comprobé una vez más durante las recientes vacaciones en Yucatán. En una de nuestras excursiones, después de visitar Mayapán, espléndida ciudad que floreció poco antes de la llegada de los españoles y que reproduce muchos de los elementos constructivos de la gran Chichen Itzá; nos dirigimos a Cuzamá, un pueblo situado a35 km al sureste de Mérida, para visitar algunos de sus famosos cenotes. Al llegar, nos topamos con un extraño vehículo, era algo así como una “motociclo”, pues incluía la parte trasera de una moto que empujaba la parte delantera de un triciclo adaptado para dos o cuatro pasajeros, evidentemente un vehículo hechizo, algunas variantes techados y con protectores plásticos para la lluvia, ¿invento yucateco? … ¡ah! la creatividad mexicana.

No salíamos del asombro por este híbrido nacional, cuando a la mitad de una cuadra frente a la plaza, sin previo aviso, de pronto se elevó entre dos casas coloniales, una altísima pirámide, ¿y ésta qué está haciendo aquí?, nos preguntamos, en lo más alto bajo un techumbre se divisaba un gran relieve de estuco. Incluso el templo colonial de regulares dimensiones situado al otro lado de la misma plaza, se veía chaparrito ante la monumental pirámide. En esta ocasión, no teníamos tiempo para explorar los edificios y seguimos nuestro trayecto hacia los cenotes.

El camino era vecinal, por su importancia, pero asfaltado y muy bueno, así es la infraestructura carretera y urbana de la parte de Yucatán que recorrimos, y nos daba  envidia cuando la comparábamos con la de nuestro estado.

Llegamos a un estacionamiento en medio de la nada donde un grupo de gente esperaba bajo lonas precarias la siguiente caravana hacia los cenotes, pero nadie sabía a qué hora llegaría. La lista de los interesados era larga, el sol potente, y nos agobiaba el calor, la humedad y las moscas. Algunos esperaban desde las nueve de la mañana y eran casi las 12, veía los rostros contrariados de los extranjeros, especialmente de los puntuales alemanes, de los irritables españoles, y aún más irritables franceses, aquello les ha de haber parecido inconcebible.

Por fin empezaron a llegar los transportes, también fuera de lo común, les llaman trucks, inspirados en aquellos que usaban para carga en las antiguas haciendas henequeneras. Son carritos de madera abiertos con asientos para pasajeros, utilizan pequeñas ruedas de tren que corren sobre angostas vías y  jalados por caballos. Nuestro conductor, pequeño y de rasgos marcadamente mayas, nos informó que compran las ruedas en las antiguas haciendas pero  que ahora escasean, el resto de los enseres ellos mismos los fabrican.

Internados en la selva, nuestro truck tomó velocidad y teníamos que asirnos muy bien sobre todo en las vueltas para no salir disparados, al mismo tiempo que nos espantábamos los tábanos, especie de moscardones que pican muy fuerte. De pronto, vimos que se acercaban dos carritos en sentido contrario, el conductor bajó un pie calzado con huarache de huele y empezó a frenar, la imagen me remitió a la infancia, pensé “igualito que los picapiedra”.

Nos bajamos del carrito, lo sacó de la vía, pasaron los otros dos, lo volvió a subir a la vía y seguimos nuestro camino, así fue durante todo el trayecto: sube el carrito, baja el carrito, a lo largo de 14 km. La regla era que en el sentido en que iban menos carritos les tocaba bajarse de la vía... mientras, los caballos pastaban.

Llegamos a nuestra primera parada: Chelentún (piedra recostada), bajamos hasta el espejo verde azul y transparente del hermoso cenote. El agua estaba fresca y dulce, ideal para nadar o sólo darse un chapuzón, después de la aventura en la selva. La gruta reproducía con el eco la alegría de los niños, que se llenó de reflejos y de voces. Más adelante nos sumergimos en las aguas turquesas del Chak Zink (árbol de hormigas), el segundo cenote. Un grupo de mexicanos cantaba a voz en cuello canciones de cantina mientras los demás nadábamos en las aguas cristalinas, otros se tiraban clavados (las pozas son muy profundas) o escalaban las raíces de los sauces. Una familia de alemanes, con sus toallas en la manos permanecían inmóviles en la plataforma de acceso sin saber qué hacer ¿qué pasaría por sus mentes? ¿nos verían como seres primitivos? No sé, pero yo disfruté de lo lindo.

*Escritora, jefa del Departamento de Difusión Cultural de El Colegio de Sonora. Correo electrónico: icastro@colson.edu.mx

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OBSERVATORIOS URBANOS

¿Festejos del Bicentenario?

Andrés Abraham Gutiérrez Corrales*
Se dice que la historia sirve para entender cómo hemos llegado a ser lo que somos. No veo muchos cambios, pues muchas pesadumbres aún continúan vigentes, sólo que reinventadas y mostradas de otra forma. En vista de lo anterior, me planteo, a unos cuántos días de la parafernalia que caracteriza a los festejos patrios, si será válido llamar Festejos del Bicentenario y Centenario de la Revolución a la propaganda hecha en razón de los eventos programados en memoria de tales sucesos.

El primero de los festejos representa el movimiento por la emancipación de lo que hoy es el pueblo mexicano, es decir, la liberación del yugo extranjero. Qué tan válido es afirmarlo cuando en nuestro presente se continúa sometido al extranjero y no precisamente a un imperio español, sino más bien a otro imperio, otra clase de imperialismo. Me refiero a nuestro vecino del norte, el cual ejerce un dominio excesivo sobre nuestro país, evidente en la invasión cultural que hemos hecho nuestra a través de nuevas prácticas consumistas,  en tanto las nuevas generaciones rechazan nuestra cultura. Y en cuanto a políticas económicas, qué decir del modelo neoliberal importado del vecino norteño, que no ha logrado encontrar una vía al progreso general y solo enriquece a “los de arriba” y el empobrecimiento de  la clase media.

En cuanto al Centenario de la Revolución, bien se sabe que el movimiento revolucionario sirvió para algunas causas. Entre ellas la reapropiación de los bienes del Estado vendidos durante el porfiriato, que para colmo, algunos han vuelto a privatizarse hace pocos sexenios y otros están por ser privatizados. El peón, el obrero, el artesano y los mineros protestaban ante la sobreexplotación e injusticia, de ahí que surgiera uno que otro de los movimientos armados. En el presente, algunos de estos actores apenas y subsisten, mientras los de arriba se enriquecen y viven a sus expensas, por lo que no veo mucha discordancia con el pasado.

Y qué decir de La Reforma, suceso en medio de ambos movimientos, con éste se buscaba un Estado laico y que debilitara al poderío eclesiástico. Problemática aún vigente que se manifiesta de manera más compleja, donde los medios de comunicación son instrumento de la Iglesia, mediante los cuales ejerce su dominio sobre las decisiones de un Estado “laico” y sobre la sociedad. El peso de su opinión sobre sociedad y Estado son indudables, el mejor ejemplo de ello son las afirmaciones de un clérigo de Guadalajara en contra de la aprobación de una legislación a favor de las parejas homosexuales, así como el brazo endeble de un político sonorense ante el conservadurismo local.

Mientras no exista respeto y tolerancia por la pluralidad, mientras unos cuantos llenen sus bolsillos a expensas del pueblo, mientras se relegue la educación a segundo plano, mientras exista inseguridad, pobreza y altos sueldos de funcionarios públicos, seguiremos sumidos en un letargo, que en cierta forma fue la misma situación de la cual se nos ha dicho se desprendió el pueblo mexicano hace algunas decenas de años.

Octavio Paz decía que el mexicano grita cada quince de septiembre, quizá para callarse todo el año, yo lo comparto. Hace cien años se dieron los festejos del Centenario de la Independencia, promovidos por la administración porfirista, con superchería empapada de parafernalia similar a la de hoy. Claro, de otra forma. Actualmente, los medios de comunicación juegan un papel importante, hemos sido bombardeados y atiborrados de tal manera que nos hemos visto inmiscuidos en una realidad ficticia, construida por el Estado, en la que se vale soñar. Pero, nuevamente, tenemos que situarnos en nuestro presente y en las demandas del pueblo mexicano, tan añejas y que formaron parte de tales movimientos, y en ese sentido, le pregunto a usted lector ¿Qué tan válido será “festejar” el Bicentenario y Centenario asumiendo esta realidad?

*Estudiante del Programa de Maestría en Ciencias Sociales de El Colegio de Sonora. Correo electrónico: andres0_16@hotmail.com

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DOCUMENTOS

Currículo, evaluación y comunicación científica en las Ciencias Sociales*

América Nallely Lutz Ley**
La presentación del CD Sociología bajo el sol, que reúne varios trabajos escritos por alumnos de la XII generación de la Maestría en Ciencias Sociales y fue coordinado por el doctor Mario Alberto Velázquez, me dio la oportunidad de reflexionar sobre varios asuntos. Aquella obra fue producto del curso “Pensamiento Social Clásico”, del primer semestre del programa, de modo que refleja no sólo la diversidad de intereses que teníamos los estudiantes en aquel momento, sino también nuestro acercamiento preliminar a los enfoques clásicos de la sociología y la incertidumbre o incluso la ingenuidad académica con la que quizá todos los investigadores comienzan su carrera en este interesante, pero complejo mundo de las ciencias sociales.

En representación de los otros autores, voy a intentar expresar la experiencia que vivimos en el desarrollo de esta compilación, y lo voy a hacer a través de la exposición de un aspecto que me parece muy importante destacar, dadas las condiciones que caracterizan al trabajo de investigación en nuestro país. Esta obra fue ante todo una oportunidad para avanzar de la exposición y la comprensión científica hacia la comunicación pública de ideas, y fue hecha a partir del trabajo colegiado que permitió re-significar la teoría sociológica clásica en su relación con nuestra realidad.

El hablar de este compendio como una oportunidad para los estudiantes de posgrado nos remite necesariamente a la situación actual de producción científica en México. De acuerdo con el Science Citation Index, en el lapso 2000-2004 nuestro país se encontraba entre los cinco con mayor producción científica en América Latina, junto con Brasil, Argentina, Chile y Venezuela; sin embargo, en referencia a la producción mundial de artículos científicos, América Latina contribuyó en 2004 con el 3.3 por ciento; y esto, por más pequeño que parezca, significó un aumento de casi el doble con respecto a la contribución en el año 1990, que era apenas del 1.7 por ciento.

Hablando específicamente de México, aunque se encuentra entre las primeras veinte economías del mundo, destina apenas el 0.4 por ciento del PIB a la producción de conocimiento científico y tecnológico. De acuerdo con los indicadores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología en su edición 2007, de los más de 100 millones de mexicanos que vivimos en nuestro país, poco más de 3 millones han completado al menos la educación superior y están ocupados en actividades de ciencia y tecnología. Además, mientras que en el año 2005, países como Estados Unidos, Francia y Alemania tenían entre 7 y 10 investigadores por cada 1000 personas económicamente activas, México tenía apenas poco más de uno. Esto, en parte, también explica por qué en 2006 contribuimos apenas con el 0.75 por ciento de la producción de artículos científicos a nivel mundial, quedando por debajo de otros países latinoamericanos y algunos asiáticos.

Por otra parte, mientras que la mayoría de egresados de posgrado en esos años correspondió al área disciplinaria de las ciencias sociales, la producción de artículos científicos referidos ésta solamente correspondió a 929 de los 30,334 publicados entre 2002 y 2006 por científicos mexicanos. A reserva de revisar nuestros números, cuando se observa esta situación comienzan las preguntas tales como ¿por qué estos son los resultados de los científicos sociales?, ¿Será probable que sea por falta de recursos?, ¿No nos gusta escribir cuando nos preparamos para ser investigadores?, ¿Será que no sabemos escribir?... y con ello me refiero a escribir como un mecanismo de reproducción mental.

Documento completo»

*Texto leído durante la presentación del CD Sociología bajo el sol (2009, El Colegio de Sonora), realizada el 7 de mayo de 2010.

**Asistente académica de la coordinación del Programa de Doctorado en Ciencias Sociales de El Colegio de Sonora. Correo electrónico: alutz@colson.edu.mx

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